Expertos advierten presencia de amibas en cuerpos de aguas naturales o artificiales con deficiente mantenimiento, cuya reproducción es mayor en temporadas de calor, según un estudio realizado por la Facultad de Estudios Superior (FES) Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Especialistas de la UNAM explican que esos microorganismos son termófilos, es decir, son capaces de soportar temperaturas elevadas y son potencialmente dañinas para el cerebro y el sistema nervioso.

Argumentan que debido al cambio climático, las amibas pueden invadir nuevos hábitats y aumentar su distribución.

El estudio advierte que este tipo de amibas -ya que son consideradas especies agresivas – son capaces de afectar al sistema nervioso central, pues pueden entrar por los orificios nasales, dirigirse rápidamente al encéfalo y causar la muerte en un periodo de 3 a 7 días después de la incubación.

Las personas más propensas a correr riesgos son las que padecen cáncer, VIH, lupus, neumonía, quienes padecen úlceras en la piel o a quienes se les practica diálisis renal.

Esos organismos tienen mayor probabilidad de presentarse en cuerpos de agua como presas, manantiales termales, lagos, ríos, pozas o agua estancada y cuerpos artificiales no clorados como jacuzzis.

Cabe mencionar que no existe un tratamiento adecuado para combatir estos microorganismos, ya que muy pocas veces, el personal médico tiene presente como principal causa a las amibas.

Especialistas recomiendan utilizar pinzas nasales al saltar o sumergirse en dichos cuerpos, no nadar con lentes de contacto, evitar que entre agua por la nariz y no permitir que los niños jueguen con mangueras o rociadores sin supervisión de un adulto.