José María Morelos.- Mientras en otras comunidades persiste la calma por las nulas lluvias, en otras -específicamente en las zonas bajas en la zona maya- apenas empieza a recalar el agua de otros lugares de la península que podría poner en peligro a varias familias.

Este medio realizó un recorrido en las comunidades más alejadas de la cabecera municipal morelense, la cual se encuentra selva adentro. Se inició por la comunidad de Othon P. Blanco, pasando por La Carolina, Aguada La Presumida, Sabana San Francisco y por último la comunidad de Lagartos.

Esta última comunidad mencionada era el punto a llegar. Una brigada del ayuntamiento, que encabezó el oficial mayor Carlos Solís, por disposición de la presidenta municipal Sofía Alcocer, intentaba llegar para atender a la población, llevar despensas y colchones a estas personas ya que no se tenía contacto con ellos.

Este recorrido inició cerca del mediodía, la primera de ellas fue la comunidad de Othón P. Blanco, en ella se pudo percatar que el nivel del agua que en días atrás se había acumulado por la lluvia, había empezado a disminuir, pues solo se observaba que el centro y algunas casas aún conservaban un poco de agua, lo cual ya no representaba tanto peligro como días atrás.

Luego de adentrarnos selva adentro a seis kilómetros de la primera parada (Othón P Blanco), en la segunda comunidad, nos topamos con un cultivo de sandía, el cual se encontraba en pérdida total, pues estos frutos se veían flotar sobre algunos asentamientos y muchos ya presentaban signos de putrefacción por la acumulación de agua.

Se pudo observar cómo un cruce de agua tenía mucha actividad, no se descarta que el agua que recalaba de otros lugares sea de otras partes de la Península de Yucatán, afirmó el director de Protección Civil, Miguel Najera.

Continuando con el recorrido, antes de llegar a las comunidades de Aguada La Presumida y Sabana San Francisco fue enorme la sorpresa, pues las vías de acceso ya empezaban a tener gran acumulación de agua, los vehículos en los que nos transportábamos no podían pasar.

Luego de pasar estos tramos (Sabana San Francisco y Aguada La Presumida) de igual forma se pudo observar que el agua no había causado graves daños, pero sí inundaciones en algunos cultivos. Las casas de las personas se encuentran en algunos cerros, pues en años anteriores se han presentado inundaciones.

Llegar a la última comunidad (Lagartos) fue lo más difícil, pues no había una carretera como tal, solo era una brecha por donde transitar y solo un vehículo podría pasar a la vez en un sentido.

Para llegar a esa comunidad tenía que avanzar seis kilómetros más, pero por lo difícil de transitar llevó cerca de media hora para avanzar únicamente cuatro kilometros, pues nos topamos que el mismo camino en el que transitábamos, era el mismo camino del agua que recalaba y avanzaba por el mismo rumbo donde seguiríamos.

Tras avanzar unos cuantos metros más, el volquete en el que se decidió entrar se atascó, el lodo impidió avanzar a esta unidad que tenía las despensas y los colchones.

Al ver qué la unidad no cedía, personal de Protección Civil decidió avanzar a pie para verificar un poco más la zona, ya que otra unidad avanzaría, pero enorme fue la sorpresa, pues cada paso que daban el agua los cubría más, por lo que decidieron dejar de avanzar y se dio prioridad para sacar el volquete.

Unas horas de intento para sacar la unidad bastaron para que de sorpresa unos habitantes de la comunidad de Lagartos se acercaran, pero más fue la sorpresa cuando dijeron que tuvieron que salir con balsas improvisadas de su comunidad, pues una parte del agua alcanzaba cerca de los tres metros alrededor de ella.

Para ser exactos, cerca de cinco horas estuvieron tratando de liberar el vehículo, pero fue en vano, por lo que se decidió dar las depensas al delegado de la comunidad que salió con estas balsas improvisadas para llevarlas.

Luego de tratar de salir de ese lugar, al pasar nuevamente por dónde se llegó, el agua continuaba bloqueando el camino, solo que ahora con un poco más de nivel, y no se duda que incrementaría un poco más.

Mientras tanto, el Ayuntamiento con la nueva visita estaría monitoreando lo que sucede en esos rumbos y de ser necesario estará solicitando ayuda para poder ayudar a los afectados.