México prevé una alta demanda de visitantes estadounidenses y canadienses que vienen a someterse a diversos tratamientos médicos, por lo que la oferta de turismo médico podría aportar de manera significativa en la recuperación de la economía mexicana, afectada por la pandemia de COVID-19.

De acuerdo con el análisis de un socio de Uno Consulting, Raúl Reséndiz Barragán, el ritmo de crecimiento de este concepto turístico es de 8.4%, aunque la empresa privada Deloitte le calculó en 2018 arriba de 14%, contribuyendo directamente al sector turismo con 3,500 millones de dólares.

Antes de la pandemia, México se ubicaba como el segundo destino más demandado en el mundo -después de Tailandia- para este tipo de tratamientos clínicos o estadías de recuperación.

“Ahora las unidades de médicas están parcialmente frenadas pero hay un 90 % de citas programadas entre agosto y noviembre en Riviera Maya, Puerto Vallarta y Monterrey, y son de pacientes de Norteamérica”, dijo el Reséndiz Barragán.

Debido a la afectación de las economías, se prevé que la clase media del norte de América no tenga la solvencia económica para cubrir la atención médica a precios elevados, por lo que una de las alternativas “más económicas” será México, siendo “la primera opción”.

El consultor explicó que “si un paciente viene a atenderse, implica toda una activación de la economía: restaurantes, hoteles, desarrollo de uso mixto, para atenderlo no solo a él, sino también a sus acompañantes”, ayudando a la reactivación económica del país.

De acuerdo con datos preliminares de Patients Beyond Borders, tomados por la Secretaría de Turismo, entre 1.4 millones y 3 millones de turistas extranjeros viajan a México para atenderse, incluyendo a migrantes mexicanos.

Según con información de Deloitte, Baja California es uno de los estados con mayor oferta, y tan solo en 2018 llegaron 1.3 millones de personas procedentes de Estados Unidos para recibir algún tipo de cuidado médico. “En conjunto con otras 1.5 millones que las acompañaron en sus viajes, generaron una derrama económica de alrededor de 1,000 millones de dólares” afirma la Secretaría de Turismo.

Además, existen otros condicionantes que impulsan este tipo de turismo, Uno Consulting mencionó que uno de ellos es el envejecimiento poblacional.

“La población envejece a tasas que superan la disponibilidad de recursos sanitarios de calidad, aunado al alza de costos médicos de bolsillo. Estos factores están forzando a los pacientes a buscar opciones de salud transfronterizas, ya sea para ahorrar dinero o para evitar largas esperas para recibir atención”.

Cabe mencionar que el costo de las intervenciones quirúrgicas y los tratamientos médicos en México como las especialidades en cardiología, cirugía plástica, oftalmología, odontología y oncología, entre otras, son hasta 80% más baratas, de acuerdo con datos de Medical Tourism Association.

Los estados del norte del país como Baja California, Tijuana, Ciudad Juárez (con tecnología de punta), Monterrey, Sonora, Tamaulipas -con todo y la inseguridad que padece- son las más consolidados con doctores de primer nivel.

Aunque otras zonas se perfilan con fuerte potencial como Puerto Vallarta, donde hay una gran población de residentes norteamericanos. Pero también se tiene la necesidad de reformar destinos de sol y playa con ofertas médicas como Nuevo Vallarta, Cancún, Riviera Maya, Mérida y hasta Veracruz.

La firma inmobiliaria Newmark Knight Frank considera que es buen momento para apostarle a este segmento del turismo, el cual será clave para contribuir con la reactivación de la actividad turísticas en el país.