La única herramienta efectiva para que un periodista no muera es venir a la conferencia matutina presidencial, parafraseando a Héctor Vázquez, quién además de ser un respetado periodista en Quintana Roo es un refugiado, hoy por hoy, entre la Ciudad de México y Chetumal.

El micrófono es suyo, tiene unos minutos para expresar y cuestionar al Presidente, y lo que obtenemos al respecto es una… varias crónicas de Tulúm que lo muestran callejero y violento, decepcionante, moribundo de la justicia.

“Estoy amenazado de muerte” le confiesa Vázquez a Obrador. Son “Los Rojos” el grupo delictivo que cuenta con la impunidad que les concede el gobierno estatal, son ellos quienes hoy amenazan la vida del ya mencionado periodista.

También le ha dejado claro que la situación en Quintana Roo, específicamente en Tulúm es una escena de terror y coludes, donde le participa el secretario de Seguridad Pública, Alberto Capella Ibarra, y Víctor Mas Tah, presidente municipal.

De la policía en la localidad ha declarado recibir golpizas, esto tras dar a conocer el caso de un turista que presuntamente fue violada por ellos mismos. Por si fuera poco, acusa a los bribones públicos del tráfico de drogas.

Héctor pide respeto y seguridad, pide que su trabajo no comprometa su vida, que la seguridad no se privilegie en diferentes puntos de México, que siempre se pueda contar con un policía como protector y no como abusador.