José María Morelos.- El tráfico ilegal de ganado en la zona maya con el vecino estado de Yucatán se ha vuelvo un problema real que impide saber con certeza los niveles de producción que los hatos ganaderos requieren de apoyos gubernamentales, por lo cual resulta imperativo empezar a trabajar en un centro de acopio bovino que signifique rentabilidad y control en el sur de Quintana Roo, dijo el presidente de “Unión Ganadera local”, Ángel Castillo Jiménez.

Castillo Jiménez reconoció que han generado gestiones ante la Unión Ganadera Regional y el Comité Pecuario de Quintana Roo por la creación de este centro de acopio que funja como el principal comprador de los productores locales y se encargue de comercializarlo en otras entidades.

Actualmente, ponderó, la mayoría de los ganaderos venden sus animales en la localidad Catmis, Yucatán, sin documentación y normas sanitarias, y aun cuando el ejercicio de compra-venta sea en buen entendido, se interpreta como tráfico ilegal porque se moviliza sin la anuencia de la autoridad.

Expuso que los productores hoy en día venden su animal por necesidad, no por comercio y pasa a segundo plano cumplir con los controles necesarios, esto deja entrever que los compradores Yucatecos, signen aretes nuevos y lo anote en su estadística de producción aún cuando este proceso no fue legal.