Cuando se piensa que un jaguar acecha siempre a su presa y no al revés, sorprende el hecho de que el mercado asiático sea ahora el mayor depredador que caza a esta especie para ir tras sus colmillos y garras, y venderlos.

El primer caso visible es el de Pac-man, un jaguar de cinco años que deambulaba por los 400 kilómetros cuadrados de la zona de la Selva Lacandona al sureste del país en enero del 2019 y que fue captado al ser víctima de cazadores furtivos. Momento que quedó grabado y que permitió delatar un eco crimen relacionado con el tráfico de felinos, que opera en Centroamérica con conexiones con el mercado chino.

¿El modus operandi? Se despoja a los felinos de sus colmillos, garras, cabezas y genitales, cuyos costos alcanzan de los 10 a los 20 mil dólares para destinarlos a la medicina tradicional china, la cual se presume que sea la principal propulsora del tráfico de especies, o en su defecto como de ornamento en la élite china.

El mercado ilegal chino ha llegado a acechar también a especies marinas como la: totoaba, el pepino de mar, caballito de mar y el tiburón según la Profepa.

El hallazgo de los restos de Pac-man no se denunció ante ninguna dependencia ambiental. De acuerdo con el artículo 420 del Código Penal Federal: cazar, traficar, capturar, poseer y transportar especies de flora y fauna silvestre que sean amenazadas o estén en peligro de extinción, ameritan una pena de uno a nueve años de prisión.

 

 

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El tráfico de jaguares se ha disparado en la última década😢🐆 . . #Jaguares #Ilegal #Caza #Ecología #Fauna #MDF #MarDeFondoOnline

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