Cada vez es más grande la problemática que presenta una granja clandestina de especies bovinas en Yucatán, la cual se ha instalado en la comunidad de San Antonio Chel, en el municipio de Hunucmá.

La situación se ha agravado al concentrar numerosas toneladas de excremento de vacas, lo que al contacto con el agua de lluvia ha permeado el manto freático de la zona, el cual está plagado de venas acuíferas, las cuales forman parte de un sistema de cenotes mexicanos.

De igual forma los gases que despide el producto (metano y óxido nitroso) son dañinos para la salud de quienes lo trabajan, tal cual ha sido el caso de reportes de salud en esta zona.

Al respecto, la Secretaría de Desarrollo Sustentable del estado en cuestión busca la suspensión de dicha granja, la cual prospecta crecer más según la evidencia retratada: literalmente, montones de heces, apartando el terreno que se disponen a utilizar.