Ya todos hemos escuchado que en el próximo abril, los pequeños contribuyentes podrán obtener facturas de manera instantánea al pagar con tarjeta en terminales de venta como papelerías y tiendas.

Todo esto con el objetivo de que las personas que realicen compras y tengan como método de pago tarjetas de crédito, no incurran en irregularidades.

¿Cómo funcionará?

Por lo declarado por el SAT, este tipo de facturación es un método opcional, en el cual se generará una factura de manera automática a través de las terminales punto de venta.

El establecimiento deberá entregar un ticket en el que vendrá impreso un código QR, que posteriormente podrá ser leído mediante un celular. Dicho código, incluirá datos como la URL de acceso al servicio que muestra los datos del comprobante; Folio Fiscal del comprobante; RFC del emisor; RFC del receptor; total del comprobante y los ocho últimos caracteres del sello digital del emisor del comprobante.

¿Todos podrán facturar de esa forma?

Podrán facturar de forma instantánea todos las personas físicas y morales que ya posean la información del RFC dentro del chip de la tarjeta bancaria.

¿Chip?

Los bancos ya están trabajando para desarrollar la estrategia que les permita colocar los chips con toda la información fiscal del contribuyente, en cada una de los millones de tarjetas de sus clientes.

Por el momento se están canalizando dos vías para colocar el chip: la primera es que el cliente o la persona interesada asista a la sucursal bancaria y solicite el servicio, y la segunda sería habilitar los cajeros automáticos para este tipo de operación.

¿Será obligatorio?

Este procedimiento es opcional, ya que para la persona que no lo desee podrá seguir aplicando el proceso de facturación de siempre.

El SAT indica que con la facturación instantánea se busca beneficiar tanto al consumidor como al negocio que vende o presta servicios, ya que de esta forma todo el proceso será mucho más rápido.

¡No prestes tus tarjetas!

El prestar las tarjetas es una practica muy común entre familiares o amigos, lo que vendría a representar un problema para el titular del plástico. Por lo regular las personas van pagando al dueño de la tarjeta mediante efectivo y esto se refleja como un ingreso no declarado, lo que para el SAT podría representar un delito.