José María Morelos.- Como cada año y durante ocho décadas, doña Emilia Canche Caamal de 104 años de edad, realiza un novenario a la Virgen de Guadalupe y a la Virgen de la Concepción en su pequeña palapa de huano, como muestra de la devoción que les tiene a los santos.

Canche Caamal relata en su lengua materna (maya) que desde su pueblo natal, Tekit, Yucatán, inició esta celebración como tradición de su familia, y cuando arribó al municipio continúo realizándola hasta la fecha, en donde ya suman más de 80 años ininterrumpidos.

La abuela explica que en sus inicios, primero realizaba un novenario a la Virgen de Concepción del 30 de noviembre al 8 de diciembre; sin embargo, luego iniciaba el de la virgen de Guadalupe del 4 al 12 de diciembre, pero se le comenzó hacer largo y mejor optó por unir y realizar uno solo.

Ahora estos novenarios a los dos santos inician del 30 de noviembre y culminan el 8 de diciembre, al mismo tiempo; primero realizan el rezo a la Virgen de la Concepción y culminan con el de la Virgen de Guadalupe.

Su nuera doña, Marcela Sánchez May, comenta que este año 2019 no se pretendía realizar nueve rezos, sino únicamente tres, pues su avanzada edad y la falta de recursos se lo impedían; sin embargo, familiares optaron por hacerlo, pues argumentó que mientras doña Emilia viva lo seguirán realizando.

Las novenas de doña Emilia durante estos años ha llegado a saberse a muchos hogares de la cabecera y en estas fechas su casa luce llena, pues ella no discrimina a ninguna persona que viene adorar a las vírgenes, asegura.

Cabe señalar que la Virgen de la Concepción que aún conserva fue el primer santo que trajo a su ahora hogar, posteriormente rescató la imagen de la Virgen de Guadalupe de su antiguo hogar (Tekit) para reunirlos y que hasta la fecha sigue adorando con mucha devoción.