Kantunilkín.- La mano del hombre es el principal enemigo de la naturaleza, ya que con el afán de obtener dinero devastan maderas duras y preciosas mientras que autoridades de protección al ambiente brillan por su ausencia.

Maderas como el chico zapote, pich, caracolillo, cedro, caoba, entre otras son devastadas por taladores furtivos en selvas de las diversas comunidades del municipio de Lázaro Cárdenas provocándole un grave daño al medio ambiente, ya que solo les interesa talar árboles jóvenes pero no reforestar.

El comisariado ejidal de Kantunilkín, Jesus Oxte Cauich, señaló que existen grupos identificados de taladores pero en muy pocas ocasiones son detenidos porque no saben dónde van a devastar árboles que posteriormente venden en el estado de Yucatán.

Recordó que, años atrás, en montes cercanos se podía notar una gran variedad de maderas duras y preciosas, pero en la actualidad ya no existe porque los árboles jóvenes son talados y no hay programas de reforestación para resarcir el daño que le provocan al medio ambiente.