El 78% de los proyectos que integran el Plan Nacional de Infraestructura,y que se espera sean los “motores” para el desarrollo que México requiere, no fueron otorgados por concurso; el 13% fue concedido por invitación restringida, el 6% entre compañías públicos y el 3% por concurso público.

Para poder comenzar con la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía (AISL), la Refinería de Dos Bocas, el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) y el Tren Maya, fueron necesarios más de 16 mil millones de pesos, el costo comprende cerca de 122 contratos, en los que la mayoría fueron concedidos por adjudicación directa.

Inicialmente los proyectos de la 4T iban a requerir al menos 17 mil 616 millones 610 mil 725 pesos, pero hasta el momento se le han sumado 565 millones 663 mil 153 pesos por concepto de gastos de bienes y servicios tan solo para los primeros meses del año y de acuerdo con el Gobierno Federal para poder concluir cada una de las labores la inversión sexenal será de entre 476.2 y 509.5 millones de pesos.