Cuantas veces hemos escuchado frases como “deberías comer mejor”, “eso no te nutre” o “realiza ejercicio” y hasta cierto punto, solo algunas podrían ser tomadas en cuenta dependiendo la realidad de cada persona.

La cultura de las dietas y el salutismo nos ha hecho creer constantemente que hay alimentos “saludables” y otros “no saludables”, y que estos últimos evitarán tener el “cuerpo soñado”, y de paso perjudicar nuestra salud.

Se estima que solo entre el 25 y 30% de nuestra salud está determinada por conductas individuales como la alimentación, ejercicio, sueño, consumo de alcohol o trabajo entre otros. Y que solo el 10% se determina por lo que comemos y el ejercicio constante que realizamos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los determinantes sociales de salud son las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen que afectan una amplia gama de resultados y riesgos de la salud, funcionamiento y calidad de vida.

Tener una vida saludable depende de muchos factores

Si todos pudiéramos entender que la gran mayoría de la población mundial come aquellos alimentos a los que tiene acceso, y no los que quisiera comer, el modelaje y el fisioculturismo quedarían en segundo plano.

Desde tiempos pretéritos, la sociedad humana ha colocado la apariencia física como una primera tarjeta de presentación.

Lamentablemente la sociedad se basa por las apariencias físicas, pero la gran mayoría debería saber que estar flaco, no precisamente es sinónimo de salud.

Mantener una vida saludable no es algo individual, esta condicionado al lugar donde vives, tu capacidad económica, tu tiempo libre y otras condicionantes que parecen ser “mínimas”, pero que influyen en ti.

El sueño utópico del ser humano es: tener un trabajo bien remunerado, una casa grande, tener tiempo para realizar diferentes actividades, tener ahorros, y también tener tiempo para realizar ejercicio y comer “sano”.

Si bien, para muchos es alcanzable, un porcentaje mayor de la población no tiene las mismas oportunidades.

Ser fitness es “mi pasión”

La palabra fitness proviene del inglés. Fit = Sano/Saludable,  significa ‘’Bienestar’’.

Los malos hábitos como la vida sedentaria, son parte de la rutina. Muchos están acostumbrados a no moverse del sillón, de su cama, ni de su escritorio, lo cual a largo plazo, resulta perjudicial para la salud.

En el mundo, existen personas que se dedican completamente a cuidar su cuerpo y que sirven como fuente de inspiración para otros, sin embargo, su fama les ha permitido generar los recursos suficientes para poder solventar los gastos y llevar una dieta baja en grasas y carbohidratos.

Un ejemplo de ello, es la actriz Bárbara de Regil, que se ha convertido en una fuente de motivación para muchas mujeres gracias a cómo luce su cuerpo, que se debe a horas de rutinas de ejercicio y una dieta balanceada que no mantiene en secreto.

Sin embargo, se ha visto envuelta en polémicas, pues la actriz no cuenta con estudios de Nutrición y ofrece tips de alimentación. Sin mencionar la cantidad de dinero que gasta en sus alimentos.

¿La vida fitness no es para todos?

Si bien sabemos que la salud comienza en nuestros hogares, escuelas, lugares de trabajo, vecindarios y comunidades, la realidad es que muchos no pueden costear una vida saludable o simplemente no tienen el tiempo necesario para poder llevarla.

Muchos debemos priorizar los gastos de la casa y asegurar nuestro futuro, por lo que llevar un estilo de vida así, no es opción.

Consumir alimentos “no tan saludables” puede ser la solución “más barata” en el momento, pero la realidad es que a la larga, nos sale más caro y trae problemas de salud como diabetes y sobrepeso.

Poder adquirir alimentos como salmón o frutos secos, significa cientos de horas de trabajo o más de la mitad del salario de muchas personas.

Podemos encargarnos de lo individual, disciplinarnos y ejercitarnos para cuidar nuestra salud, organizar nuestros tiempos y buscar espacios para cocinar en casa. Podemos esforzarnos y priorizar nuestra salud ¡deberíamos hacerlo! Pero definitivamente estará condicionada a otros factores que se salen de nuestras manos.

¿Qué opinas?