Investigadores del Colegio de la Frontera Sur, advierten sobre el riesgo que representan desde el 2015, los “arribazones” de dos tipos de sargazo en Quintana Roo, siendo uno de ellos el principal causante de la llegada de mayores cantidades.

Han concluido esto a partir de la investigación de la investigadora, Nancy Cabanillas-Terán, sobre el efecto del sargazo en la estructura del erizo de mar. En ella, se demuestra que grandes cantidades de sargazo traen consigo sustancias orgánicas externas nocivas al ecosistema, en conjunto con el manejo incorrecto de residuos orgánicos de hoteles y restaurantes.

 Tan solo en 2015, ejemplares como el pulpo, morena, peces, erizos, cocodrilos y octocorales se hallaron muertos.

Pero, las consecuencias van más allá de la muerte de ejemplares marinos, ya que las grandes cantidades de esta alga, produce también cambios en el funcionamiento de los arrecifes coralinos con daños irreversibles en algunos casos.

En su camino a las costas, el sargazo pasa por matera contaminada, por lo que no podría ser utilizada con fines para la industria alimentaria, previo a a ello son necesarias investigaciones para descartar probables repercursiones en salud.

 ¿Algo para esta Alga?

 Nancy Cabanillas-Terán, señala que los gobiernos están solamente mitigando el problema a corto plazo. Ella aconseja que lo ideal, es retirar el sargazo antes de que toque ”tierra”.

 Turismo “ensargazado”

 En caso de que se pierdan cada vez más arrecifes coralinos, el sector turístico estará en riesgo, ya que son estos los que proveen la arena blanca, atractivo de las playas del estado.