La disminución de la actividad en la Central de Abasto de la Ciudad de México (CEDA) derivada de la contingencia sanitaria que está enfrentando el país podría impactar a la inflación en frutas y hortalizas frescas, esto de acuerdo con el Banco de México (Banxico).

Alimentos que resultarán impactados

Tan sólo a finales de abril, la Central de Abasto de la CDMX reportó una menor actividad, lo que vulnera la seguridad alimentaria y representa un factor de riesgo en grandes niveles de inflación en frutas y hortalizas frescas, que podría generar escasez.

Aguacate, durazno, guayaba, limón, mando, manzana, melón, naranja, papaya, pera, piña, plátano y sandía, son las frutas en riesgo de subir de precio.

Mientras que, por el lado de las hortalizas se encuentran la calabacita, cebolla, jitomate, lechuga, col, nopales, papa y tubérculos como pepino, tomate verde y zanahoria.

El área de investigación económica subrayó que las centrales de abasto son las intermediarias con otras entidades federativas y en caso de presentarse una interrupción en sus operaciones por las medidas sanitarias se rompen las cadenas de suministros de alimentos frescos en el país.

Los más afectados

El estudio realizado por Banxico indica que el sur de la República Mexicana es la más afectada por la interrupción de la actividad en las centrales de abasto, principalmente por frutas y hortalizas frescas.

La desvinculación de Chiapas, Guerrero, Tabasco y Veracruz con entidades productoras o intermediarias derivan en problemas mayores. Esta región depende de la oferta de jitomate proveniente de la Cuidad de México, que a su vez no es productora, sino intermediaria.

Michoacán es el mayor productor de aguacate con un 82.5%, estos se distribuyen entre 20 estados y los estados del sur por medio de la CDMX, en comparación con los estados del norte; ellos se abastecen con importaciones.

El CEDA se paraliza

La Central de Abastos (CEDA) ubicada en la CDM, una de los más grandes del mundo, ha optado por tomar medidas que favorezcan a impedir que el coronavirus se siga extendiendo y ha decido reducir sus horarios de actividad, ya no es de 24 horas.

Por primera vez en 40 años, en sus pasillos circulan menos de 350 y 450 mil personas diariamente y cierra sus puertas por seis horas diarias para efectuar labores de limpieza y desinfección; las pocas personas que llegan a realizar compras lo hacen de forma rápida.

Zona de alto riesgo

La Central de Abastos de la Ciudad de México se encuentra ubicada en la alcaldía Iztapalapa, una de las zonas con más casos confirmados de contagios, es por eso que el fideicomiso que administra la central, FIDECA, optó desde el mes de abril por pedirle a los trabajadores y vecinos del CEDA que ante cualquier síntoma acudan a los consultorios que se han habilitado en el lugar.

“Ahorita el protocolo es hacerles prueba a todos, ¡a todos! Vengan con síntomas, vengan sin síntomas”, comenta una doctora que atiende uno de los consultorios.

A pesar de todo lo que se ha impuesto hasta el momento, los vendedores comentan que el actuar de las autoridades fue demasiado tarde.

“Se tardaron en tomar medidas, ya las tomaron cuando estaba muy avanzado esto”, dice doña Violeta Zárate, vendedora de plátanos y frituras.

Esta es una muestra de cómo la pandemia del coronavirus está afectado al país, muchos pueden creer que que esto se trata de una cuestión de pérdidas humanas e insumos médicos, pero lo cierto es que afecta a las fuentes principales de sustento, lo que ocasionará problemas futuros para conseguir alimentos o en dado caso, tendrá que pagarse más por ellos.

¿Alguna vez llegaste a imaginar que la crisis sanitaria podría afectarnos de esta forma?

 

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