El Ayuntamiento de Tulum acaba de anunciar que, derivado de las peticiones ciudadanas, se ha tomado la decisión de revocar las actas de Cabildo publicadas el pasado 19, 23 y 24 de diciembre, donde se aprobó el Plan de Desarrollo Urbano (PDU) en más de 900 predios.

¿A qué se oponen los ciudadanos y organizaciones civiles?

El cambio de uso de suelo comprende utilizar más de mil 600 hectáreas para la construcción de 109 mil viviendas aún cuando el plan original contemplaba únicamente 45 mil 313 casas, incrementando cuatro veces la densidad poblacional del municipio.

El problema es que este proyecto pretendía ser realizado sobre la segunda red de ríos subterráneos más grande del mundo, y de las cuales mil 572 hectáreas son consideradas “Banco Ecológico”.

Además de que los cambios que se pretendían hacer no cuentan con un sustento técnico, estudios, metodología y consulta pública, ya que no se realizó ninguna mesa de trabajo en la que se estudiaran las afectaciones ambientales.

¿Quiénes pretenden o pretendían beneficiarse?

Las personas que pretendían beneficiarse son empresarios, dueños de medios de comunicación e inmobiliarias que solo buscan explotar los recursos naturales, además de estar fuera de la norma legal.

¿Qué se espera?

Esta semana la asociación civil Red Tulum Sostenible ha pedido al Ayuntamiento de Tulum que se revisen los cambio de uso de suelo que fueron autorizadas, ya que no cuentan con estudios geo-hidrológicos que ratifiquen la vialidad para su realización, considerando que son áreas de conservación ambiental.

Ante esto se espera que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) intervenga y proteja los ecosistemas que forman parte de los ríos subterráneos del Gran Acuífero Maya.

Cabe resaltar, que aunque las actas ya han sido revocadas, las modificaciones hechas están vigentes y lo seguirán estando hasta que no se publique en el Periódico Oficial.

La pregunta más importante después de esto, la que muchos nos estamos haciendo, ¿qué pasará ahora con Tulum?