Trinidad Canul Baas es la única partera empírica que existe en el municipio de Lázaro Cárdenas, quien a sus más de 40 años de servicio ha atendido a cientos de mujeres para ayudarlas a dar a luz, pero por su edad es difícil que continúe por mucho tiempo esta ancestral labor.

En Kantunilkín la mayoría de las mujeres preferían atenderse con parteras empíricas, sin embargo, ahora solo sobrevive una “comadrona” (como también se les conoce), y ninguna mujer quiere aprender esta actividad al considerarlo demasiado riesgoso.

De 82 años de edad y desde los 40 años empezó a atender los partos: “no me lo vas a creer pero yo aprendí en sueños y una vocecita me decía qué es lo que tengo que hacer, pero yo no lo aceptaba y como consecuencia me enfermé varios días con fuertes dolores de cabeza, calentura, vómitos y otros males”.

“No sabría decirte cuántas mujeres he atendido en mi casa que tengo como consultorio, ya que años atrás tiré todas las carpetas donde tenía los certificados de nacido vivo que les entrego a las madres de familia para que puedan registrar a sus hijos, pero te puedo asegurar que existen personas ya mayores que me saludan en la calle y me dan las gracias porque yo los traje al mundo”, relató.

Explicó que es llamada para atender algún parto, ahora lo atiende en el domicilio de la futura mamá: “siempre que acudo a ver a alguna persona que está a punto de dar a luz enciendo dos veladoras en mi altar y hago una oración diciendo el nombre de la mujer que voy atender para que sea Dios quien actué en mí, ya que solo Él dispone de nuestras vidas”, reflexionó.

Finalmente comentó que trabaja de la mano con las autoridades de salud acudiendo a diversos cursos, no solo en esta ciudad sino también en Cancún, pero no se confía, ya que si nota que el bebé tiene el cordón umbilical enrollado en la garganta o si la placenta viene antes que el nene, inmediatamente lo canaliza al hospital.