Kantunilkin -Por necesidad, desde los 7 años, la señora Ramira Chuc Pech empezó a trabajar en el urdido de hamacas y, con el paso del tiempo, ha perfeccionado su técnica teniendo precios diversos.

Ubicado en la salida de la ciudad, rumbo al estado de Yucatán, la artesana dijo que su difunta madre inicio con este trabajo y solo veía como lo hacía para aprenderlo, más por necesidad que por gusto debido a que no había dinero para estudiar y se dedicó a contribuir con el trabajo.

Señalo que los precios de las hamacas son diversos: “Hay de $600, $900, $1,500 pesos y los de nombres o encargos especiales cuestan 2 mil pesos, quedando listo en una semana aproximadamente y, generalmente, son personas foráneas las que compran los productos”.

En este sentido dijo que personas del estado de Yucatán llegan a la ciudad a vender hamacas: “Te las dejan sin dar un peso y cada 15 días te vienen a cobrar 100 pesos hasta que lo terminas de pagar, pero son de mala calidad ya que, en poco tiempo se descomponen”.

Puntualizo que durante estas vacaciones, cuando las personas están de paso, se acercan a su humilde vivienda para ver el trabajo y se compran de una a dos hamacas lo que, obviamente, mejora su economía familiar ya que es la única fuente de ingresos que tiene.