La Organización de las Naciones Unidas otorgó un reconocimiento al Instituto Politécnico Nacional por haber desarrollado la tecnología espectral que permite monitorear los niveles de contaminación de agua en el río Atoyac, en Puebla.

La tecnología caracteriza masas de agua para llevar a cabo el análisis en laboratorio y poder determinar los contaminantes que provocan las descargas furtivas de las industrias de la zona. Permite saber los sitios y horarios de dichas descargas, a fin de regular el origen de las descargas y combatir la contaminación.

Este proyecto fue finalista en el concurso “No dejemos a nadie atrás” de la ONU, celebrado en Ginebra, Suiza; y será publicado en la revista Sciencies of the Total Environment.