El pasado viernes 29 de noviembre se debatió un proyecto de ley presentado por el conservador Partido Nacional Eslovaco, donde se plantea obligar a las mujeres a ver a una imagen de su feto, así como escuchar sus latidos antes de abortar.

La propuesta ha causado indignación principalmente porque es una manera más de tomar el control sobre algo que no le corresponde más que a la mujer que está embarazada y que decide sobre su cuerpo.

Tomando en cuenta la opinión de especialistas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomienda un ultrasonido de rutina antes del aborto.

Sin embargo, en Eslovaquia la interrupción del embarazo es legal si se solicita durante las primeras 12 semanas de embarazo (tres meses). Posteriormente se puede practicar, pero sólo ante determinadas razones médicas que pongan en peligro la vida de la mujer.

Al respecto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ampara que los abortos sean realizados de una manera que respete la dignidad de la mujer, garantizando su derecho de privacidad, y siendo sensibles a sus necesidades y perspectivas. Así que, por ningún motivo, sustentan, se debe obligar a las mujeres a ver una imagen de su feto antes de abortar.