De acuerdo con Alfredo Arellano Guillermo, titular de la Secretaría de Medio Ambiente (SEMA) en Quintana Roo, en el estado se practica la quema intencional de pastizales para conseguir cambios de uso de suelo, y facilitar el desarrollo de proyectos en áreas prohibidas.

La SEMA comenzó a monitorear las 40 hectáreas de pastizales y mangle que se incendiaron en la Isla Pájaros, Bacalar, el pasado 4 de noviembre. Este sitio es un refugio de aves y una zona ecoturística.

Derivado de esto, se inició un monitoreo a fin de evitar cambios en el uso de suelo no autorizados. Además, grupos ecologistas de Bacalar han denunciado que dicho incendio fue provocado con la intención de favorecer el desarrollo de un proyecto turístico.