En medio de la desesperación por evitar la propagación del virus y reducir el número de muertos por COVID-19, Ecuador puso en marcha un ensayo clínico para tratar con dióxido de cloro (CDS) también conocido como Suplemento Mineral Milagroso (MMS) a 104 pacientes contagiados.

El supuesto ensayo que está circulando en redes sociales fue realizado por la Asociación Ecuatoriana de Médicos Expertos en Medicina Integral (Aememi) entre el 27 de marzo y el 10 de abril en Guayaquil, Ecuador.

El documento indica que 104 personas entre 18 y 80 años participaron para la realización de este, en el grupo se incluye “pruebas positivas para COVID-19, sintomáticos respiratorios para la enfermedad, así como individuos que tuvieron contacto con personas infectadas”. Sin saber realmente si tenían infección por coronavirus.

Incluso médicos de la Aememi se encuentran entre los participantes.

A los voluntarios se les fue administrado dióxido de cloro o CDS de la siguiente manera: el clorito de sodio se diluye en agua y se mezcla con un ácido suave (limón, o vinagre, por ejemplo), lo cual termina generando un gas, llamado dióxido de cloro o CDS, que tiene en teoría un potente efecto desinfectante que destruye todas las bacterias y patógenos, protege las células y refuerza el sistema inmunitario.

Sin embargo, ninguna institución sanitaria lo reconoce como medicamento y en medio de la búsqueda de una cura milagrosa para el COVID-19, reaparece como algo capaz de frenar los efectos del virus.

¿Qué es el CDS?

El dióxido de cloro es una solución al 28% de clorito de sodio en agua destilada. Se usa como blanqueador y para descontaminar superficies industriales, ya que se asemeja a utilizar lejía o al mismo cloro.

“Es un desinfectante comercial que en ningún caso debería ingerirse” y que “desde luego su efectividad contra el virus es nula”, advierte Miguel Ángel Sierra Rodríguez, catedrático de Química de la Universidad Complutense de Madrid.

Además, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en inglés) indicó el pasado 8 de abril que no hay “ninguna evidencia científica que apoye su seguridad o eficacia, y presenta riesgos considerables a la salud de los pacientes”.

Efectos adversos mortales

Durante algún tiempo, la FDA ha recibido reportes de personas que han dicho experimentar eventos adversos graves después de tomar un producto de dióxido de cloro incluyendo “insuficiencia respiratoria, insuficiencia hepática aguda, ritmos cardíacos anormales y posiblemente mortales”.

Otras personas reportaron una rápida destrucción de los glóbulos rojos, y para su cura se requiere una transfusión de sangre, así como vómitos y diarrea severa.

Aunque YouTube y Facebook estén llenos de videos de gente que dice haberse curado gracias a esta solución al que le atribuyen propiedades antimicrobianas, antivirales y antibacterianas, la realidad es que este producto puede agravar la enfermedad.

Testimonios

“Yo realmente no me hice la prueba, pero sí salí a comer, a comprar, estuve en contacto con la gente, fui al supermercado”, cuenta una mujer joven en un video de internet de Guayaquil, Ecuador.”

“En un momento me comenzó a dar fiebre intermitente durante una semana, sentía un cansancio tremendo. Tenía un malestar general, dolor detrás de los ojos y en la cabeza”.

“A la semana no tenía ni gusto ni olfato”, dice nombrando uno de los posibles efectos que sufren los pacientes infectados con coronavirus.

Aunque se cuidó durante semanas, dijo comenzar a mejorar cuando empezó a tomar el MSS o dióxido de cloro.

“Ya lo había probado antes, pero no me gustó porque el sabor era muy feo. A la mañana siguiente desapareció el dolor de garganta y la fiebre y me sentía mucho mejor”.

La realidad

A pesar de que quisiéramos que existiera de inmediato una cura para el COVID-19, la realidad es que todavía no la hay, aunque científicos y especialistas de diversos países se encuentran en la tarea de este nuevo medicamento, no hay que dejarse engañar por productos como estos que pueden perjudicar la salud.

Así como lo explica la Organización Mundial de la Salud (OMS), todavía no existe una vacuna, medicamento o tratamiento contra el coronavirus para prevenir o tratar COVID-19.

Ten cuidado con los sitios web y las tiendas que dicen vender este “producto milagroso” para el COVID-19.