El pasado fin de semana se revelaron 889 capturas de pantalla de conversaciones en las que el Gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, expresa comentarios llenos de homofobia, misoginia, insultos y burlas.

A través de la mensajería Telegram, Rosselló y algunos de sus colaboradores mantenían conversaciones que podrían evidenciar malversación de fondos públicos, recopilación ilegal de información, enriquecimiento ilícito, discriminación.

Dennis Márquez, legislador del Partido Independentista Puertorriqueño, ha presentado un pliego acusatorio de dieciocho posibles delitos ante la Cámara de Representantes de Puerto Rico.

“Ese chat lo utilizaba para liberar tensiones” declaró Rosselló en una conferencia pública en la que pidió disculpas al pueblo de Puerto Rico.

Los comentarios expresados en dichas conversaciones han causado indignación y molestia; ha surgido un gran movimiento de protesta que ha sido respaldado por influyentes figuras públicas. Se ha convocado una mega marcha en el Capitolio a las 5 de la tarde.

 

 

Se exige la renuncia del Gobernador, pero hasta ahora las protestas solo han conseguido la renuncia de Luis Rivera, Secretario de Estado, y de Christian Sobrino, Principal Oficial Financiero.