Las obras realizadas en el predio de más de mil 300 metros cuadrados ubicado en la Laguna de Bacalar fueron clausuradas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), debido a que no contaba con la autorización de impacto ambiental.

La dependencia realizó una inspección a un terreno aledaño para supervisar que la obra se desarrollara conforme a la legislación ambiental. Solicitaron la autorización emitida por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la cual no fue presentada y por esta razón el personal de Profepa tomó la decisión de clausurar temporalmente la obra.

Las obras consisten en la construcción de un restaurante, baños, un andador, una cisterna, un muelle con palapa y un muro; todas estas colindan con la Laguna de Bacalar, por lo que las autoridades aseguraron continuar las inspecciones a fin de conservar el medio ambiente.