¿Has sentido que el tiempo durante la pandemia ha estado pasando muy lento? No, no eres el único.

Una investigación realizada por Sylvie Droit-Volet y su equipo de la Universidad de Clermont Auvergne de Francia asegura que muchas personas han llegado a experimentar esta sensación. Esto es algo que le ha estado pasando principalmente a quienes están quedándose en casa y únicamente salen para comprar lo esencial.

Pues bien, antes de la pandemia nuestra vida estaba estructurada, nuestros días y nuestros tiempos estaban bien planeados. Muchos investigadores que también están realizando estudios sobre el impacto que ha tenido la crisis sanitaria en nuestra salud mental aseguran que esto se debe a la importancia que tiene el tiempo en nuestro bienestar.

La percepción del tiempo se divide en dos: retrospectiva y prospectiva. La primera tiene que ver con lo que ha sucedido en el pasado, lo que hemos hecho, lo que ya vivimos, lo que disfrutamos y de cierta forma anhelamos volver a realizar.

Y la segunda tiene que ver con el futuro. Es decir, nuestros planes arruinados, nuestros deseos prologados que se funden con las condiciones actuales y nos hacer pensar que será muy difícil realizarlo.

Además, las personas experimentamos un tiempo interno (subjetivo) y externo (objetivo). El interno está relacionado con la forma en la que las personas apreciamos el paso del tiempo. ¿Has notado que cuando estás feliz el tiempo pasa muy rápido o cuando estás triste pasa muy lento? Pues ese es el tiempo interno.

El tiempo externo, por su parte está relacionado con las medidas específicas como los meses del año, los días de la semana. Son medidas para saber cuándo y de qué manera pasará el tiempo.

Así que ya lo sabes, sentir que los días transcurren demasiado lento es algo que muchas personas están experimentando y está estrechamente relacionado con lo que era nuestra vida antes, y con nuestras rutinas.

¿Qué es lo qué más extrañas hacer?