Por qué es necesaria una transformación alimentaria mundial

En cuanto al medio ambiente, es un hecho que nos encontramos en un punto crítico en el que gran parte del daño será irreversible si no adoptamos medidas drásticas. En la industria alimenticia podría estar la clave para generar un cambio significativo.

La Comisión EAT-The Lancet publicó en enero de este año el documento titulado “Dietas saludables a partir de sistemas alimentarios sostenibles: Alimentos, planeta y salud”, en el cual presenta una propuesta de objetivos interdisciplinarios a nivel mundial para lograr la producción sostenible de alimentos y a su vez dietas saludables.

El documento fue elaborado por destacados científicos de 16 países, especializados en disciplinas que incluyen la agricultura, la salud humana, la ciencia política y desarrollo sustentable.

La actual forma de producción mundial de alimentos supone un peligro para el clima y los ecosistemas; la producción de alimentos es una de las principales causantes de la degradación ambiental, ha rebasado los recursos y los límites planetarios. Por ello resulta urgente realizar un cambio radical en este sistema alimentario, tanto en la producción como en el consumo.

El informe presenta como meta: “Lograr dietas de salud planetaria para casi 10 mil millones de personas en el 2050”. Para lograr la meta especifica dos objetivos: la producción sostenible de alimentos y lograr las dietas saludables.

Una dieta saludable implica la ingesta de diversos alimentos de origen vegetal y moderar el consumo de azúcares, granos refinados, alimentos procesados; duplicar los alimentos saludables como frutas, verduras y legumbres. Para lograr este objetivo, también es importante reducir cerca del 50% del consumo mundial de alimentos menos saludables, como la carne roja.

En cuanto a la producción sostenible de alimentos, la finalidad es evitar la destrucción al medio ambiente que se causa actualmente, prevenir el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Para lograr la transformación alimentaria, el trabajo propone cinco estrategias:

– Buscar el compromiso internacional y nacional para cambiar hacia dietas internacionales.

– Reorientar las prioridades agrícolas pasando de producir grandes cantidades de alimentos a producir alimentos saludables.

– Intensificar de forma sostenible la producción de alimentos para aumentar la producción de alta calidad.

– Gestión firme y coordinada de la tierra y los océanos.

– Reducir al menos a la mitad la pérdida y desperdicio de alimentos.

Implementar estos cambios encaminados a lograr dietas saludables, además de beneficiar en gran medida la salud, ayudará a prevenir la muerte de 11 millones de personas cada año, aproximadamente el 20% de las muertes en el mundo.

Adoptar dietas saludables a nivel global es una de las mejores formas de proteger nuestro planeta y de mejorar la salud de la población mundial, las ventajas son innumerables.