Kantunilkin.- Varios cenotes se encuentran prácticamente abandonados en la comunidad de San Lorenzo ante la falta de interés de autoridades de Turismo del Estado para promocionarlos.

Se ha ocasionando que los jóvenes emigren a ciudades turísticas en busca de fuentes de empleo quedando únicamente personas de la tercera edad, quienes piden detonar estas bellezas naturales.

Dionicio Mazun de 70 años de edad es uno de los impulsores de este proyecto ecoturístico, que han estado trabajando por cuenta propia desde hace más de 10 años. A la fecha no ha llegado turismo para mejorar las condiciones de vida de las cien familias que habitan el poblado, una de las más lejanas de la geografía municipal.

turismo

La comunidad cuenta con varios cenotes conocidos como “Al Álamo”, “El Gallo”, “Los Laureles”, “El Chum Pich”, “El Alux”, entre otros cuyos nombres fueron asignados de acuerdo a alguna leyenda que tiene o porque en sus alrededores cuentan con árbol que los identifica.

El veterano fundador de la comunidad comentó que en varias ocasiones ha estado solicitando a las autoridades de los tres niveles de gobierno impulsar las bellezas naturales, pero no los han tomado en cuenta.

“No tenemos dinero para viajar a Chetumal pero los funcionarios de ahí tampoco quieren venir para conocer los cenotes, mientras no hay trabajo, los jóvenes tienen que irse a Playa el Carmen o Cancún para ganar un poco de dinero”.

Los cenotes se ubican unos cercanos del otro en una extensión de cinco hectáreas, en donde los turistas pueden nadar en sus cristalinas y frescas aguas; además de tener contacto directo con la naturaleza conociendo distintas especies de aves y animales en su hábitat natural como venados cola blanca, tepezcuintle, jabalí entre otros ya que en esa zona está prohibido cazar o cortar árboles.