Cozumel.- La industria restaurantera de Cozumel se resiste a cerrar sus puertas por la contingencia que ha provocado el COVID-19 a nivel mundial, a pesar de reportar una caída hasta del 70 por ciento de pérdidas económicas para esta semana.

En este caso, el empresario Damían Miranda, reconoció que este sector productivo es uno de los primeros afectados por el brote de coronavirus, toda vez que las personas redujeron la asistencia a centros de consumo.

Esta situación, la cual calificó como insólita, los ha obligado a reducir turnos y otorgar vacaciones a los trabajadores, debido a que el mercado principal son los turistas extranjeros, quienes han cancelado su arribo a este destino, sobre todo por la cancelación de cruceros.

Si bien aseguró que la industria restaurantera ha reforzado medidas de higiene y prevención en sus establecimientos, el impacto económico podría ser mayor si avanza la alerta por el virus respiratorio en la isla.