Crías de jaguar en Quintana Roo están en peligro debido a la devastación de selva, cacería de sus presas y cambio de uso de suelo.

El presidente del Comité de Protección y Conservación del Jaguar, Mario Buil, detalló que un solo jaguar necesita alrededor de 50 kilómetros cuadrados para su desarrollo, los cuales están siendo invadidos por inmobiliarias.

Destacó que las crías de jaguar están con su madre hasta los dos años, después de ese tiempo, los corre de su nicho y es cuando los animales, inexpertos en el territorio, llegan a fraccionamientos o rancherías en donde son asesinados o atropellados al cruzar carreteras.

Otro de los factores importantes, ha sido su alimentación, pues la caza de venados también ha sido una constante en la zona, por lo que los jaguares tienden a comerse a otros animales, como a los perros.