La Fundación Americana de la Tartamudez reveló que el 5% de los niños atraviesan por periodos de tartamudez, una condición poco comprendida.

La tartamudez es un trastorno que causa interrupciones en la fluidez al hablar y que se identifica por repetir o estirar sonidos, palabras o detenerse repentinamente.

Los síntomas pueden empeorar cuando la persona está emocionada, cansada o estresada, o cuando se siente cohibida, apurada o presionada.

Este es un problema que puede ser muy frustrante, porque dificulta la capacidad de la persona para comunicarse con otras.

Y aunque tres de cada cuatro recuperan la fluidez antes de llegar a la adolescencia, quedando un 1% de la población con un problema crónico.

Por lo que las asociaciones, han insistido en el tema de diagnóstico oportuno, que pueda ofrecer la alternativa de sobrellevar el trastorno.

Ya que la intervención en una etapa temprana puede ser el factor para evitar que el tartamudeo se convierta en un problema de toda la vida.

La tartamudez suele ser diagnosticada por un fonoaudiólogo, que a través de terapia de respiración, ayuda a minimizar el problema.

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¿De dónde viene la tartamudez?

Este trastorno puede afectar a cualquier persona, pero es mucho más común en los niños que en las niñas.

Aunque los investigadores continúan estudiando las causas, es posible que sea resultado de una combinación de factores, entre ellos la genética.

En algunos casos se ha documentado que el tartamudeo tiende a ser hereditario a causa de anomalías que pasan de los progenitores a los hijos.

Pero, investigadores como J. Scott Yaruss, patólogo del habla y el lenguaje de la Universidad Estatal de Michigan, opinan que se relaciona más con el cerebro.

Estos han sospechado durante mucho tiempo que los problemas neurológicos podrían ser la causa debido a un flujo sanguíneo alterado.

Tartamudos sobresalientes

El mejor orador de la Grecia antigua era Demóstenes, quien tenía un problema de tartamudez.

Para superarlo realizó un estricto régimen de entrenamiento, como recitar sobre el ruido de las olas a orillas del mar y hablar con piedras en la boca o mientras corría.

El rey Jorge VI de Inglaterra, también sufrió con problemas de lenguaje además de una gran timidez, al pronunciar discursos públicos.

Pero fue el terapeuta Lionel Logue quien lo ayudó a superar su tartamudez con ejercicios vocales y de respiración.

Tal como lo puedes ver en la película “El discurso del Rey”, uno de sus momentos más recordado es la declaración de guerra a Alemania en 1939.

Una de las mujeres más hermosas, también fue tartamuda, la actriz de Hollywood, Marilyn Monroe.

El problema empezó cuando era niña y luego durante dos años en la escuela secundaria; sin embargo, aprendió a sobrellevarlo.

Lo que hizo fue seguir el consejo de hablar con un tono gutural, que se convirtió en una de sus marcas registradas.

Tal como mencionamos, la tartamudez se presenta con el estrés, por lo que Monroe comenzó a tener el trastorno de nuevo durante su última película, “Something’s Got to Give”.

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