Julia Jiménez González, conocida como “Luz” y de origen indígena, tenía el sueño de convertirse en maestra, sin imaginar que un día sería la musa de grandes muralistas.

La Revolución Mexicana trastornó su vida, la desplazó desde su hogar en Milpa Alta y la obligó a cambiar su nombre por temor a ser perseguida.

Y aunque su principal labor era la venta de verduras, ocote y pan con su madre y sus seis hermanas, ganó el concurso “Doncella de la Primavera”.

Te puede interesar: POR PANDEMIA, PODRÍAN VENDER MURAL DE DIEGO RIVERA

Fue ahí fue convencida para posar en la Escuela al Aire Libre de Chimalistac y luego en la de Coyoacán.

Así fue como conoció a los muralistas Jean Charlot, Diego Rivera y José Clemente Orozco.

Su lugar en el movimiento muralista

La imagen de Luz la puedes admirar en diversas obras, una de las más famosas se encuentra al interior del Antiguo Colegio de San Ildelfonso.

Ella fue la modelo para el mural de “La Malinche” de José Clemente Orozco, que fue pintado en 1926.

Diego Rivera la incluyó en “La mecanización del campo” (1924), “Día de Muertos” (1923-1924), “Alfareros” (1923) o “La maestra rural” (1923).

Debido a que fue considerada como el arquetipo de la mujer mexicana, ella fue la más representada del país, y es que aparece en al menos 50 obras.

Además también protagoniza media docena de proyectos arquitectónicos, pinturas de caballete, fotografías, dibujos y esculturas.

El estigma de la musa de los muralistas

Sin embargo, para Luz fue difícil regresar a Milpa Alta, ya que al posar desnuda en algunas ocasiones, los pobladores no estaban contentos con ella.

Por lo que por muchos años no fue reconocida por su carrera, ni por la divulgación que hizo de la cultura en otras zonas de la capital.

Esto pese a que Diego Rivera llegaba por ella a su hogar en su flamante Packard, con el fin de inmortalizarla en grandes obras.

Pero Luz también brillaba por su cuenta, ya que impartió clases de náhuatl en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), incluso escribió cuentos para niños.

Además de que ayudó a elaborar una obra de títeres sobre la peregrinación a Chalma.

Lamentablemente, no hay información de dónde vivió Luz y, aunque existe una escultura dedicada a ella, poca gente sabe quién es.

¿Ubicas el rostro de Luz?

Te puede interesar: ADIÓS A LA MEMORIA DEL PASADO: DAÑAN DOS MURALES DE LA CASA DE CULTURA