Luego de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador diera luz verde para que más de los 300 municipios denominados “La Esperanza” -en donde no existen casos de COVID-19- puedan reanudar las actividades no esenciales y las clases, pueblos rechazan vuelta a la normalidad, ya que líderes temen que eso conlleve más contagios.

“Le informamos que esta comunidad mantendrá y en su caso reforzará las medidas preventivas para evitar contagios”, anunciaron las autoridades de Ixtlán de Juárez, una localidad de la sierra de Oaxaca, donde no existen casos del virus y optaron por mantener las medidas de distanciamiento social.

A pesar de que Obrador ha insistido en reactivar la economía mexicana donde sea posible, médicos de todo el mundo han manifestado su temor y temen que la reapetura genere el resurgimiento de casos.