Una de las fiestas del fútbol que con el paso del tiempo ha sido catalogada como una en donde los momentos emotivos y emocionantes predominaron gracias a diversos factores fue el Mundial de México 1986.

El primero fue la historia de superación de una nación que había vivido su peor tragedia en la historia moderna; el segundo, la gloriosa cancha del “Coloso de Santa Úrsula” se presenció uno de los momentos más penosos del deporte y a su vez uno de los más memorables. Sin emargo, esto no hubiera pasado sin la magia de Argentina en el terreno de juego.

Diego Armando Maradona, Batista, Valdano, Gurruchaga y Oscar Ruggeri fueron las figuras de aquel combinado albiceleste que conquistaron el mundo en tierras aztecas.

la magia de Argentina

La magia de Argentina vino de Tepito

Genialidades de jugadas, miles de anécdotas, grandes encuentros, la mano de “D10S” y el “gol del siglo” fue lo que lograron hacer 22 argentinos en 7 partidos.

Pero como todo esto sucedió en nuestro bello país, la magia de esta selección no podía suceder sin algo mexicano con ellos.

Después de superar a Uruguay en la etapa de octavos de final, los jugadores intercambiaron su playera alternativa con los jugadores charrúas, una acción de rutina en los partidos de fútbol.

Cuando todo parecía marchar con normalidad hasta que en el sorteo de Octavos de Final les tocó enfrentar a Inglaterra y debían de usar su indumentaria azul .

En ese momento fue cuando el problema se vino encima, esto debido a que todas las playeras necesarias que había traído la federación argentina ya se habían acabado.

No obstente, el portero Héctor Miguel Zelada, quien conocía bien la ciudad por haber jugado en el América, se le ocurre proponer que fueran a Tepito para poder conseguir la indumentaria y fue así como el encargado de utilería fue a conseguir a uno de los barrios más bravos y pintorescos del país la playera.

La aventura fue todo un éxito y después de un par de pruebas lograron conseguir la ansiada prenda.

Aquí te dejo la historia mejor detallada de la voz del portero campeón del mundo, Oscar Ruggeri, en una entrevista para la cadena ESPN.

Esta anécdota es una prueba más que el ingenio y la singularidad que tiene la Ciudad de México es irrepetible y que en cualquier historia debe de tener un toque mexicano.

Y tú, ¿ya sabias que parte de la magia argentina es mexicana?

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