Un informe basado en datos del Centro Europeo para la Prevención y Contro de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) asegura que algunos países han implementado mejores estrategias para enfrentar la pandemia del coronavirus.

De acuerdo con los datos periódicos de la Universidad Johns Hopkins, estos son los datos registrados del número de fallecido por COVID-19 al día 16 de abril en siete países.

Alemania

La política y física alemana Angela Merkel desempeña las funciones de canciller de su país desde 2005, tomó las cosas muy en serio y se aseguró de implementar medidas mucho antes que los otros países europeos.

La canciller no se tomó las cosas a la ligera, por lo que mandó a hacer test a la población antes que otras naciones del mundo, y como resultado la tasa de mortalidad en Alemania es mucho más baja que la de otros países europeos.

Sin duda una de las claves fue haber identificado a los portadores de virus con tiempo para frenar la propagación de la enfermedad.

Dinamarca

Mette Frederiksen, la política del partido Socialdemócrata danés y primera ministra de Dinamarca ha sido  catalogada por algunos medios como la excepción europea del coronavirus.

La exministra de Justicia también reaccionó con anticipación y cerró fronteras antes de otros países vecinos.

También dio mucho de qué hablar por una breve conferencia que duró tan solo tres minutos en la que respondió preguntas de niños y niñas del país, siguiendo el ejemplo de Noruega.

Dinamarca es el primer país de la Unión Europea en reabrir de manera “controlada y “prudente” guarderías y colegios.

Finlandia

La finlandesa Sanna Marin, mejor conocida como la primera ministra más joven del mundo, con tan solo 34 años, también ha sabido manejar la situación.

El abastecimiento a lo largo de décadas de la Agencia Nacional de Abastecimiento de Emergencia (HBK, por sus siglas en filandés) para hacer frente a todo tipo de crisis, fue una de las claves que permitió disponer de los suministros médicos y equipos necesarios para tratar a los pacientes.

Después de tres semanas, la región de la capital Helsinki levantó el aislamiento social tomando los cuidados necesarios como evitar viajar.

De acuerdo con datos nacionales, Finlandia solo registra 72 muertes (a 16 de abril) entre una población de 5.5 millones de habitantes.

Islandia

La primera ministra y presidenta del Movimiento de Izquierda-Verde, Katrín Jakobsdóttir, ha mantenido alejada la enfermedad, gracias a que ofreció pruebas gratuitas para detectar el coronavirus a todos los ciudadanos.

La estrategia “única” de realizar “pruebas, pruebas y más pruebas” ha dado pauta para establecer un sistema para localizar y aislar los contagios sin la necesidad de cerrar escuelas.

Noruega

El país nórdico fue uno de los primeros de Europa en reaccionar a la pandemia desde que se detectó el primer caso nacional el 26 de febrero, por lo que la previsión y el buen manejo del tiempo, aplicando las medidas estrictas desde una fase temprana del brote, ha ayudado a mantener un número de contagios mínimos.

Erna Solberg, primera ministra de Noruega, es socióloga y economista.

Nueva Zelanda

La primera ministra Jacinda Arden propuso una estrategia que consiste en eliminar la curva, lo contrario de aplanarla como en otros países.

Para ello, impuso el confinamiento cuando apenas había seis casos confirmados en todo el país.

También prohibió la entrada de extranjeros y obligó a sus ciudadanos a regresar a ciertas partes del país a aislarse por 14 días.

Hasta el 16 de abril, solo se reportan nueve fallecidos.

Taiwán

La rapidez y decisión de la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen ante la pandemia son la clave del éxito para evitar la propagación en el país. En enero, a la primera señal de una nueva enfermedad, introdujo 124 medidas para bloquear la propagación sin tener que recurrir a los bloqueos se han vuelto comunes en otros lugares.

También ha enviado constantemente más de 10 millones de mascarillas faciales a los Estados Unidos y Europa.

Con 395 casos confirmados, de los cuales la mayoría de ellos son importados, 124 recuperados y tan solo seis fallecidos en el país.

Además, el ministro de salud y director del Centro de Comando de Epidemias, Chen Shih-chung, dijo el pasado martes que, por primera vez, no se detectaron muertes en el país asiático en las últimas 36 horas.