El Mirador de Playa Delfines, una de las ventanas al Mar Caribe que impresiona a los visitantes que llegan por primera vez a la zona hotelera de Cancún, podría quedar sellado y dejar de ser una alternativa para las visitas de locales y turistas.

Playa Delfines, mejor conocido como El Mirador de Cancún, está siendo encajonado por proyectos hoteleros, que tan solo en pocos años han acortado la vista al mar para los locatarios, y dejando la vista a los turistas mediante servicios de hospedaje.

Todo pese a los esfuerzos de los ambientalistas por frenar las obras de construcción de los futuros hoteles. De acuerdo con las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) se levantarán edificios de hasta 20 pisos.

Mirador de Playa Delfines amenazado por construcciones

Al costado izquierdo del Mirador de Playa Delfines se encuentra el proyecto del Hotel Grand Solaris, que fue frenado este año por presentar diversas irregularidades en materia ambiental y de permisos.

A inicios de mayo y en plena emergencia sanitaria por COVID-19, el hotel construyó una barda perimetral de aproximadamente 4 metros de altura, impidiendo la vista al mar.

Aunque las construcción están suspendida, pues así lo dio a conocer la presidenta municipal de Benito Juárez, Mara Lezama a través de redes sociales, todo parece indicar que las intenciones de construir persisten.

Por lo que si no es un centro de hospedaje de 450 habitaciones, en cualquier momento se puede convertir en otro proyecto para dicho predio.

Mirador-de-playa-delfines-construcciones

Vista al mar será un privilegio

Por otro lado, se está realizando el proyecto Kukulkan 55, con 687 habitaciones y edificios de 20 pisos, en el predio donde se encontraba el hotel “El Pueblito”, que fue demolido y que actualmente se encuentra en etapa de limpieza.

El proyecto, ubicado en el kilómetro 17.5 del boulevard Kukulcán, se ubica en el que fuera el hotel “El Pueblito” que fue abandonado luego del huracán Wilma en 2005, y pese a los esfuerzos por reactivarlo, al final quedó abandonado.

La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semanart) aprobó el proyecto Kukulkan 55 en junio del 2017, condicionando al proyecto 22 meses para la etapa de preparación y construcción, así como 50 años para la operación.

Las construcciones que no regulan los impactos ambientales atentan y dañan la imagen de Cancún, afectando principalmente a la ciudadanía, quienes son impedidos por bardas, restricciones y altos precios para ingresar a las playas, como el Mirador de Playa Delfines.

¿Qué opinas?

Te recomendamos: Buscan convertir a Playa Delfines en Patrimonio de la Humanidad