Pese al discurso anticorrupción del presidente, México bajó durante la administración de Andrés Manuel López Obrador de 4.65 en 2019 a 4.55 puntos en 2020, según la Capacidad para Combatir la Corrupción (CCC)

De acuerdo con la institución, “AMLO tiene la mayor parte de su campaña anticorrupción basada en su capacidad personal para erradicar el problema. Mientras tanto, el presidente prácticamente ha ignorado al Nacional Sistema anticorrupción (SCN), aumentó el uso del gasto discrecional en contratos públicos y controles ignorados para mejorar la gobernanza, entre otros tendencias preocupantes” (sic).

El documento otorgó al país una calificación de 4.55 sobre 10 al evaluar la corrupción, por lo que el país tiene “una pobre capacidad para detectar, castigar y prevenir la corrupción”.

También se menciona que el estancamiento de México en la corrupción se debe principalmente a la falta de progreso en las reformas institucionales a largo plazo.

Entre los países con mayor capacidad para combatir la corrupción, Uruguay ocupa el primer lugar (7.78), seguido de Chile (6.57), Costa Rica (6.43), Brasil (5.52) y Perú (5.47). En cuanto a México, con su nota 4.55 se posiciona en el octavo puesto de Latinoamérica.

El índice recaba datos de aspectos legales, democracias y las instituciones políticas y la sociedad civil, el sector privado y los medios de comunicaciones para emitir una calificación del 0 al 10.