Como consecuencia de la decisión del gobierno chino de cerrar sus fronteras, México podría recibir toneladas de basura plástica por parte de Estados Unidos.

La industria global de reciclaje plástico busca nuevos mercados y el riesgo se presenta gracias a que México no ha firmado la enmienda del Convenio de Basilea para el control del movimiento transfronterizo de residuos que tiene como finalidad limpiar el comercio internacional de estos desechos y reducir el daño a la salud humana y ambiental por las fugas de plástico.

La directora de Fronteras Comunes y de la campaña “Quemar Basura Mata”, Marisa Jacott, asegura que los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) no han incorporado esta enmienda por el bloqueo de los Estados Unidos para seguir exportando sus plásticos contaminados a países en vías de desarrollo, donde la capacidad técnica de reciclaje no son las adecuadas.

Como medida necesaria en México, urge que se rectifique el Convenio de Basilea a fin de que el país se sume a las 97 naciones que ya lo han hecho, para reducir y minimizar los residuos, así como detener el ingreso masivo de plásticos no reciclables, mixtos y contaminados, principalmente provenientes de los Estados Unidos.

Cabe mencionar que el convenio de Basilea es un Acuerdo Multilateral sobre Medio Ambiente (AMUMA) por medio de los cual 170 países dentro del sistema de Naciones Unidas convinieron proteger el medio ambiente y la salud humana de los efectos nocivos provocados por la generación, manejo, movimientos transfronterizos y eliminación de desechos.