La cineasta Yulene Olaizola encontró inspiración en el corazón de la selva maya, pero también el talento de los jóvenes de Quintana Roo, quienes protagonizan “Selva trágica”, una producción de Netflix.

Tal como sus antepasados, Mariano, Antonio Tun Xool y José Alfredo González Dzul, se dedicaban a la extracción del chicle, hasta que conocieron el proyecto.

“Había ido de vacaciones a la frontera, me llamó la atención hacer algo ahí, después leí el libro Caribal de Rafael Heredia y luego encontré el mito y éste le aportó el sentido onírico, fantasía y misticismo”, cuenta Olaizola.

Fue así que Yulene puso manos a la obra y junto a Rubén Imaz preparó el guion de su quinta producción, mezclando actores naturales y profesionales.

El siguiente paso fue convocar a un casting para buscar el elenco, al llamado acudieron más de 100 personas.

Te puede interesar: Nuevos apoyos al cine indígena

Pero, ella se quedó con los tres jóvenes, quienes se convirtieron en los guías para adentrarse en la selva y la industria del chicle.

La experiencia del cine

Para los hermanos Tun Xool, como José Alfredo, hacer Selva Trágica se convirtió en una fabulosa aventura.

Con emoción recuerdan el día que la directora llegó hasta su poblado en busca de actores nativos para la película.

Aunque al principio dudaron, uno convenció al otro y semanas después estaban viajando a Chetumal y Felipe Carrillo Puerto para iniciar las grabaciones.

Ellos enseñaron a sus compañeros de rodaje cómo se vive en la selva, a cambio, aprendieron a interpretar un personaje.

Aseguran también que gracias a esa oportunidad pudieron solventar deudas económicas, con un sueldo de 6 mil pesos a la semana.

Lo suficiente para mantener a sus familias mientras ellos estaban fuera grabando.

De la selva maya a Europa

El trabajo de los jóvenes quintanarroenses ha brillado en muchos países, sobre todo en Alemania e Italia.

La cinta obtuvo en el Festival de Cine de Venecia, junto con la Berlinale y Cannes, los galardones del Jurado de Críticos Independientes.

Así como el Sorriso Diverso, como Película Extranjera de Interés Social, ya que tanto la directora, como los actores plasmaron una leyenda local y una realidad del siglo XX.

La historia se centra Agnes (Indira Rubie Andrewin), una joven beliceña que, escapa de un matrimonio arreglado con un comerciante inglés.

En su huida cruza la frontera y se encuentra con un grupo de trabajadores chicleros, que con el paso del tiempo caen ante sus encantos.

Pero algo no es normal, ya que parece que el resultado es una fatal atracción, algo que recuerda a la leyenda local.

Así como Agnes, la Xtabay es una mujer que atrae a los hombres hasta lo profundo de la selva, en donde finalmente se pierden.

Sigue leyendo: Leyendas mayas que envuelven a la Península de Yucatán