El cambio de rutina tan abrupto, los vecinos molestos y la combinación del trabajo con otros deberes, están poniendo en grave riesgo a las personas. La emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 ha elevado los problemas de salud mental y la violencia doméstica.

La sensación se sentirse solos, incomprendidos, la ansiedad, el estrés y los problemas de convivencia que el confinamiento está causando en las personas, principalmente en los jóvenes y quienes estaban acostumbrados a un ritmo de vida algo apresurado o a realizar un sinfín de actividades, está alertando a las autoridades.

La incomprensión que muchos jóvenes están sintiendo o los nuevos retos a los que se están enfrentando como el abandono de los estudios, la preocupación por ayudar económicamente en el hogar ha aumentado los casos de suicidio en el país.

Suicidios

Apenas ayer, estaba platicando con una compañera del trabajo sobre lo cansada y estresada que me sentía últimamente. Sobre que a veces me dan ganas de salir corriendo de casa e irme al cine, de compras o a la playa, pero que aterrizo todas mis emociones y me pongo a pensar en el riesgo que eso puede traer para mi salud y la de mis seres queridos.

Le contaba cómo el cambio de rutina me hizo subir de peso, algo que me estaba afectando emocionalmente. Era algo en lo que pensaba día y noche. En como tengo que combinar el trabajo con los deberes de la casa y lo mucho que eso me estresa, porque no como a mis horas.

También me ha tocado escuchar los gritos de un par de vecinos que dicen sentirse hartos de estar encerrados o los niños del departamento de abajo llorar por casi todo el día por no poder salir al parque como normalmente lo hacían.

Esto es lo que ha originado que la tasa de suicidios en México entre jóvenes de 15 y 29 años haya alcanzado el 43%, mismos que se agravan con el consumo de drogas.

Problemas de salud mental

Desde el inicio de la pandemia los medios se han encargado de bombardearnos con información, sobre la cantidad de fallecidos, contagiados, las complicaciones, las nuevas mutaciones, la resistencia del virus y todo lo que los nuevos descubrimientos.

Sin embargo, esto en lugar de mantenernos tranquilos lo único que hace es aumentar nuestras preocupaciones sobre nuestro miedo al contagio y la crisis económica, mismas que vinieron a aumentar la depresión, la ansiedad y el estrés.

Violencia doméstica

Además de los problemas de salud mental, otra de las cosas que preocupa a las autoridades es el incremento en la violencia doméstica que se ha ido agudizando conforme la pandemia avanza.

Una convivencia tan prolongada entre las parejas saca a relucir problemas y dificultades, que muchas veces terminan el golpes o insultos. Además, si se le suma una pérdida de empleo los resultados pueden ser catastróficos.

Las llamadas de auxilio al 911 durante los meses de marzo a julio alcanzaron niveles nunca antes vistos, tanto que se comenzarán a habilitar hoteles como refugios para las víctimas de violencia familiar.

Diariamente son asesinadas 10 mujeres en nuestro país, junio fue el mes mal letal para ellas y Quintana Roo es el estado con mayor incidencia de violencia de pareja en el México.

 

¿Cómo te has sentido?

 

Te podría interesar: COVIKILOS: POR QUÉ HEMOS SUBIDO DE PESO DURANTE LA CUARENTENA