Marihuana

Los expertos en drogas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendaron sacar el cannabis y sus derivados de la lista de drogas peligrosas, con el objetivo de investigar más a fondo sus propiedades medicinales y fiscalizarla de manera más eficaz.

Durante los últimos 60 años el cannabis fue clasificado como una sustancia con propiedades particularmente dañinas y con beneficios médicos limitados. Lo que ahora propone la OMS es la eliminación de la marihuana de la Lista IV, la categoría más restrictiva de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, lo cual representaría un reconocimiento oficial de sus beneficios terapéuticos de parte de las organizaciones gubernamentales, así como un cambio en la concepción global sobre sus daños psicoactivos.

Esta declaración histórica efectuada por la OMS, es el resultado de una revisión completa del cannabis y sus sustancias relacionadas por parte del Comité Experto en Dependencia de Drogas (ECDD). Los expertos terminaron por confirmar el potencial terapéutico del cannabis al tiempo que abogaron por una fiscalización más apropiada de la droga que permita un mejor acceso para la investigación y uso médico. Se espera que la Comisión de Estupefacientes de la ONU aborde la modificación del estatus del cannabis para el 2020, o incluso para marzo de este año.

La acertada decisión de la OMS no sólo reconoce y valida la información científica que sostiene las propiedades medicinales que posee la marihuana, además permite que el tratamiento al problema de las drogas empiece a abordarse como un asunto de salud pública.

Según las recomendaciones, el cannabis debe fiscalizarse a un nivel “que prevenga los daños causados por su consumo y, al mismo tiempo, no actúe como barrera para el acceso y la investigación (…) para su uso médico”.

Además, suponen también un relevante empujón a la floreciente industria del CBD, un componente no psicoactivo del cannabis que se usa en numerosos tratamientos y que durante los últimos años se ha puesto de moda con productos de todo tipo: extractos, resinas, cremas, etc.

A pesar de que el CBD no tiene efecto psicoactivo alguno, la industria a su alrededor se ha ido asentado en un terreno incierto, sobre todo en los países miembros de la Unión Europea. Ahora, la OMS recomienda que los productos de CBD que contengan menos de un 0,2% de THC (la sustancia psicoactiva del cannabis) deberían dejar de ser fiscalizados y eliminarse de cualquier convención sobre narcóticos.

Este podría ser un gran paso para la marihuana y especialmente para las investigaciones sobre su uso terapéutico. Se cree que cada vez más países buscan la legalidad recreacional de la sustancia, incluido México, para unirse a los gobiernos de Uruguay y Canadá. Lo cierto es que son buenas noticias para los aproximadamente 192 millones de consumidores de cannabis a nivel mundial.

 

Fabiola C.