Siempre se ha dicho que la mano del hombre es la responsable de la devastación ambiental sobre el planeta Tierra, pero no siempre es así, al menos hace falta reconocer que hay manos con diferentes intenciones.

Es así que un estudio, realizado por el Instituto de Ciencias y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona demuestra que la participación de pueblos indígenas es parte esencial en la recuperación de áreas naturales.

El estudio basa sus fundamentos en la sabiduría colectiva – ancestral que poseen los diferentes grupos indígenas alrededor del mundo para restaurar ecosistemas a través de la misma supervivencia que han desarrollado a lo largo de los años en ambientes un tanto hostiles (sólo por definición urbana), y con ello han adquirido los conocimientos necesarios para la valiosa encomienda.

A pesar de la idea y el fundamento del estudio, la realidad es otra: existe poca convocatoria a los pueblos indígenas en foros de política ambiental, sesgan la masa de resolución a unos cuantos, que por lo general suelen ser empresarios (lobos disfrazados de ovejas) con proyectos “ambientalistas” que prometen resolver alguna problemática, sólo para darnos cuenta posteriormente que se trata de alguna idea económica embaucadora, que terminará afectando más el ambiente en cuestión.

Misma situación suele pasar con gobiernos por todo el mundo, se promete restablecer áreas afectadas, se dan los contratos a empresas que solo buscan dinero. De igual forma se ha dicho respecto al estudio realizado por la Universidad Autónoma de Barcelona, que aunque los grupos indígenas resultan clave para la problemática, los intereses locales y la ausencia de una política bien ejecutada dañan de la propuesta y evitan que los resultados sean posibles.