Una de las periodistas más destacadas de México ha sufrido de allanamiento de morada el pasado 22 de julio de este año, por lo que podría tratarse de una continua represalia por su búsqueda periodística en contra de la pederastia.

Como muchos saben, Lydia Cacho se encontró en el ojo del huracán mientras investigaba en 2005 una red de pederastia orquestada por el ex gobernador de Puebla Mario Marín Torres “El Gober Precioso” y los empresarios Kamel Nacif, Juan Sánchez Moreno y Hugo Adolfo Karám. Lo que llevó a su tortura y que con gran valor la dejó al final de un hito histórico, donde distintas autoridades se vieron obligadas, a través de una magistral actuación periodística por parte de Cacho, a tomar cartas en el asunto y apresar a estas grandes esferas.

En esta ocasión, su domicilio en Puerto Morelos, Quintana Roo, fue el blanco indirecto de los delincuentes, quienes perpetuaron no sólo el inmueble, sino también las herramientas tecnológicas que almacenaban la información relativa a presuntas redes pederastas: discos duros, equipo de cómputo, cámaras fotográficas y memorias, sin embargo, el hecho más lamentable para algunos es el asesinato de una de sus perras y el envenenamiento de otra.

Dejando en claro que no sólo iban a realizar desmanes, sino por la vida de la periodista, misma que ha exigido nuevamente a autoridades mexicanas se cumplan los acuerdos realizados previamente. Cabe destacar que toda la información está respaldada en el extranjero.