Ser el Grinch de la familia o de la oficina no es tan malo como parece.

Quién iba a imaginar que esas canciones de amor y paz que resuenan en todos lados en épocas navideñas iban a resultar perjudiciales para la salud mental.

La Dra. Linda Blair, miembro de la sociedad británica de psicología, ha elaborado diversos estudios que aseguran que los villancicos en un principio te ponen de muy buen humor, pero que al escucharlos por tiempos prolongados se vuelve agotador y llegan a producir cierto hartazgo; la constante repetición satura el cerebro y llegándose a convertir en una limitante para la productividad de los trabajadores.

Para que esto no te suceda y termines el año con buena salud mental, te recomendamos escuchar y cantar “We wish you a Merry Christmas” mezclada con tu playlist favorita.