Otra especie más en peligro de extinción, tal parece que las campañas de conservación no han ayudado en nada o que simplemente a los seres humanos no nos importa o interesa cuidar la biodiversidad que nos rodea y que, además, es pieza clave para nuestra supervivencia.

Esta vez las luciérnagas son las que están al borde del colapso.

Las actividades humanas son las principales causas de este grave problema, entre ellas la pérdida de su hábitat, el uso de pesticidas y la luz artificial, esta última es sumamente dañina para ellas; hace imposible su preservación, el intercambio de luces que las luciérnagas hacen en su ritual de apareamiento es casi imperceptible y por lo tanto, no pueden seguir salvaguardando su especie.

¿Hace cuánto no ves una luciérnaga?