Largas jornadas laborales provocan más depresión en mujeres

Trabajando duro o durando en el trabajo? El sentirse atrapado tras un escritorio, encerrado en cuatro paredes de una oficina o estar largas horas haciendo una misma actividad, definitivamente no es bueno para nuestra mente.

Una investigación de Gillian Weston, del Colegio Universitario de Londres, asegura que las mujeres con trabajos que exigen horarios extensos podrían ser más propensas a padecer depresión.

En promedio, encontró el estudio que las mujeres que trabajaban 55 horas semanales aumenta las probabilidades de padecer depresión en corto plazo.

Y es que el “papel” de las mujeres en la sociedad está estipulado como quien debe soportar el estrés que conlleva equilibrar su vida laboral de la familiar y por ende, la demanda de tiempo resultan abrumadoras.

Aunado a esto, existen varios factores que afectan al riesgo de depresión: como los ingresos y el nivel educativo o las mujeres que están casadas o tienen hijos. Para las mujeres, que siempre han soportado el estrés de equilibrar la vida laboral y la familiar, las demandas de tiempo añadidas pueden ser particularmente abrumadoras.

Entonces, ¿cuál es la solución? En una encuesta reciente de trabajadores de EE. UU., Mental Health America encontró que ciertas cualidades del trabajo mejoran la satisfacción laboral de las personas, como por ejemplo: los acuerdos laborales flexibles, sentir que la empresa las respalda y les da su merecido reconocimiento.

Los trabajadores que se sienten más satisfechos y menos estresados, también serán más productivos, lo que resulta mejor para todos y todas.