Más de la mitad del número de lanchas que se encuentran en la Laguna de Bacalar operan de manera irregular, pues carecen de los permisos necesarios para la operación diaria y no cumplen con las medidas mínimas de seguridad.

Tan sólo en el 2018, se registraron 47 accidentes protagonizados por lanchas “patito”, ya sea choque entre ellas, hundimientos o fallas de motor, han puesto la vida en riesgo para los pasajeros. En el 2019, el número de incidentes incrementó a 69.

El presidente de la Asociación de Prestadores de Servicios Náuticos de Bacalar, Edwin Cano Álvarez, afirmó que las embarcaciones “pirata” representan una amenaza desleal para los que sí operan de manera regular, debido a que se “ganan” a la gente ofreciéndoles paseos en lancha a un precio de 50% más bajo que el promedio.

A pesar de atentar contra la economía de cientos de lancheros, también afectan a la laguna de manera permanente. En su mayoría, no se preocupan por renovar motores para reducir la contaminación y muchos de ellos siguen utilizando maquinaría obsoleta, que incluso derrama aceite sobre el agua.