La famosa Laguna de Bacalar, mejor conocida como laguna de los siete colores, en Quintana Roo está perdiendo sus colores por las actividades turísticas sin control y desechos de la agricultura, así lo revela un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Luisa Falcón Álvarez, del instituto de Ecología (IE) de la UNAM, advirtió que “el turismo desordenado y la falta de tratamiento de aguas residuales están acabando con el arrecife bacteriano de agua dulce más grande del mundo”.

Explicó que la arena blanca y los diferentes gradientes de profundidad ocasionan los siete tonalidades de la Laguna, pero el aumento de los diversos factores están transformándola en una coloración verdosa y café.

Dentro de las causas del deterioro de la Laguna se encuentran los asentamientos humanos no planificados (sin tratamiento de aguas residuales), el aumento de residuos (se detectó materia orgánica humana en la laguna), los basureros a cielo abierto y los fertilizantes utilizados en cultivos de la región.

También la experta señaló que a pesar de que el cuerpo de agua comenzó a recuperarse durante el confinamiento, no fue suficiente, ya que este tipo de comunidades tarda décadas en hacerlo.

Cabe mencionar que, desde hace 15 años, Falcón Álvarez se dedica a revisar la salud de las comunidades microbianas que forman arrecifes hechos por bacterias.