Kantunilkín.- Mientras ciudades se paralizan por temor a infectarse con el coronavirus, en las comunidades rurales del municipio de Lázaro Cárdenas las labores se realizan en forma normal ya que los habitantes dependen, en su mayoría, de las actividades agrícolas.

Los campesinos acuden todos los días, sin temor a contraer el Covid-19, confiando que en los filtros no dejen pasar a foráneos. “Nosotros no podemos quedarnos en nuestras casas ya que tenemos que trabajar para poder comer, además nuestros pueblos están retirados y casi nadie entra” relató el señor Venustiano Dzib Nahuat.

Acompañado por su esposa, Castula Cauich Canul señaló que con esta pandemia sí tienen miedo a la carestía de los productos “pero nosotros al menos tenemos para comer tubérculos como camote, yuca, macal, entre otros que sembramos en las milpas”.

Señaló que comunidades como el Naranjal, San Francisco, San Cosme, San Juan de Dios, San Antonio, entre otros se mantienen con actividades normales ya que el único lugar a donde los habitantes suelen acudir es a sus milpas “solo salimos en casos de urgencia para acudir al doctor, nos organizamos para salir a comprar en comunidades aledañas”.