Un ISSSTE agonizante, que se arrastra entre los pasillos de la administración de Obrador, implorando por algún subsidio, por alguna donación o por alguna breve solución. En su enfermo paso va devolviendo pacientes a sus sillas, las medicinas ya casi no le llegan. Según el mismo Presidente, se enfermó de sus anteriores, del brote de Fox, Calderón y EPN, o tal vez el resfriado le llegó un poco antes, por ahí del 88 al 94.

“No hay crisis que no se pueda enfrentar” comentó López Obrador al respecto, sin antes dejar pasar el comentario que recalcaba al ISSSTE actual como lo que le fue entregado. De igual forma equiparable a la situación de PEMEX… en sus propias palabras.

Las soluciones primarias serán la cancelación de gastos incensarios y finanzas sanas, pero el meollo de la solución yacerá en el cobro debido de impuestos, ya que por muchos años las empresas han dejado de pagarlos debido a la mafia que se acuñaba en los gobiernos anteriores.

Así mismo, Andrés Manuel confirmaba lo que ya muchos sabíamos, es decir, el mal manejo de estos recursos, donde “los de abajo” son los que pagan, mientras que “los de arriba” no, y en dado caso de ser así, se le devolvían dichos números fiscales.

Las condonaciones a empresas, porque las hubo, serán expuestas próximamente en el portal del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), mismo órgano que en el sexenio foxcista atendió al llamado con un fuerte carpetazo.