Todo parece indicar que un medicamento barato y de amplia disponibilidad en el mundo se ha convertido en una esperanza para el tratamiento de pacientes graves de COVID-19.

El medicamento dexametasona, un fármaco esteroide, ha demostrado ser una gran esperanza en la lucha contra el coronavirus.

Dexametasona

La dexametasona ya se utilizaba para reducir la inflamación, así como otras afecciones como la alergia, también se usa para personas asmáticas, personas que se encuentran en quimioterapia debido a un cáncer, para la artritis y afecciones de la sangre, ojos, riñones, pulmones y sistema nervioso.

En el caso del coronavirus, el fármaco disminuyó en un tercio el riesgo de muerte en pacientes graves que ya estaban conectados a respiradores artificiales y un quinto las de quienes necesitaban oxigeno pero no habían llegado a una situación crítica.

En Reino Unido, casi 19 de cada 20 pacientes con COVID-19 se recuperaron de la enfermedad sin ser hospitalizados. De los que ingresan, son muy pocos los que llegan a necesitar oxígeno o ventilación mecánica.

Pruebas

La Universidad de Oxford administró una dosis de 6 mg de dexametasona cada día durante diez días a 2 mil 104 pacientes hospitalizados y se comparó con 4 mil 321 pacientes al azar a los que se les atendía de manera habitual y que no recibieron el tratamiento, los resultados arrojaron que se evitaría la muerte en un 33% de pacientes de coronavirus.

Para los pacientes con necesidad de respiración artificial, la dexametasona redujo el riesgo de muerte de 40% a 28%. Para los pacientes que necesitan oxígeno, redujo el riesgo de muerte del 25% al 20%.

Cabe mencionar que el estudio no ayudó a aquellos que presentaron síntomas leves y no necesitaron ayuda externa para respirar.

Martin Landray, director de las pruebas, dijo que “hay un beneficio claro, muy claro” y explicó que los resultados sugieren que se podría salvar una vida en:

  • Cada ocho pacientes con respirador artificial.
  • Cada 20-25 tratados con oxígeno.

Tratamiento y costo

El tratamiento es de hasta 10 días y cuesta alrededor de 39 euros/43 dólares para los pacientes con coronavirus y se encuentra disponible a nivel mundial.

Aunque la dexametasona no es un medicamento nuevo ni costoso, sino un esteroide antiguo y barato, es algo para celebrar, ya que pacientes de todo el mundo podrían beneficiarse de inmediato.

OMS celebra “gran avance”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró la investigación y dijo que este  “es el primer tratamiento comprobado que reduce la mortalidad en los pacientes enfermos de COVID-19 bajo asistencia de oxígeno o respirador”, comunicó el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

“Es una buena noticia y felicitó al gobierno británico, la Universidad de Oxford, a los numerosos hospitales y pacientes en el Reino Unido que han contribuido a este avance científico que salva vidas”, añadió.

Remdesivir

Por otra parte el remdesivir, un tratamiento antiviral que parece acortar el periodo de recuperación en pacientes con COVID-19, pasando de 15 a 11 días, es el único fármaco comprobado que beneficia a los pacientes de coronavirus, y que también ha sido utilizado para el ébola.

Pero la evidencia no ha sido lo suficientemente comprobable para demostrar si en realidad se redujo la mortalidad con este medicamento.

A diferencia de la dexametasona, remdesivir es un medicamento nuevo con suministros limitados y que no ha sido puesto en el mercado.

Datos curiosos

  • El fármaco fue utilizado a principios de la década de 1960 para tratar una amplia gama de afecciones como la artritis y el asma.
  • El medicamento se administra vía intravenosa en cuidados intensivos y en forma de tabletas para pacientes menos graves

La promesa de la dexametasona es fuerte, aunque todavía está pendiente el análisis de los resultados por parte de la comunidad científica