La naturaleza y la mano del hombre destruyen los montículos ubicados en diversos puntos del Municipio de Lázaro Cárdenas sin que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) intervenga para evitar la depredación de estos vestigios.

El comisariado ejidal de Kantunilkin, Manuel Jesús Oxte Cauich, señaló que no se le ha dado la importancia que merecen los cerros ya que han quedado a merced de depredadores que se llevan las piedras para la construcción de viviendas, una práctica que por años se realiza pero que ha disminuido por la denuncia de varias personas; pese a ello, el INAH no se ha atrevido a investigar estas anomalías.

Señaló que frondosos árboles, de igual forma han contribuido a destruir los cerros ya que sus raíces dañan las piedras levantándolas desde abajo “esto es algo que no podemos controlar porque es parte de la naturaleza, sin embargo, si podemos evitar que los saqueadores se lleven las piedras para construir aprovechando que algunos cerros se encuentran lejos de la ciudad y, obviamente, sin vigilancia”.

La autoridad ejidal dijo que en esta ciudad existen al menos 15 cerros ubicados en diversos puntos “los más representativos se encuentran en la parte trasera del campo de softbol pero que, lamentablemente, también han sido víctimas de saqueos a pesar de representar el pasado histórico del Municipio”.

Finalmente hizo un llamado a los mil 116 ejidatarios para que cuiden estos vestigios arqueológicos “si bien es cierto que somos más habitantes pero hay que reconocer que los ejidatarios son los que andan en las zonas donde se ubican los cerros y, si detectan alguna persona destruyéndolas, se les puede fincar responsabilidades”.